Enrique Mendoza

Una breve semblanza

Enrique Mendoza, un comerciante enamorado del vino, empezó a plantar viñas de moscatel en l’Alfás del Pi (Alicante) en los años 60, y años más tarde buscaría en las zonas más altas, en Villena, el lugar donde producir sus vinos tintos.

El proyecto nació a finales de los 70, cuando Enrique Mendoza se interesó en profundidad por el mundo de la enología hasta que decidió continuar la tradición de la Marina Baixa de producir vino para consumo familiar.

Hoy en día, esas primeras plantaciones se han convertido en 2 bodegas, una de crianza en Alfaz del Pi, donde embotellan y posicionan sus vinos en el mercado nacional e internacional y otra de elaboración en Villena (Finca El Chaconero), junto al Santuario Virgen de las Virtudes.

A partir de 1990, empezó la producción de vinos de sus propios viñedos de castas internacionales, erigiéndose pronto en el líder alicantino.

La pasión por el vino hizo que nacieran estas bodegas. Y esa pasión no ha hecho más que crecer.